Molestias digestivas
Hinchazón, gases, reflujo, pesadez, estreñimiento, diarrea o mala tolerancia a ciertos alimentos.
Cuando hay síntomas digestivos, analíticas alteradas, medicación o una enfermedad diagnosticada, no sirve copiar una dieta de internet.
Primero hay que ver qué está pasando, qué te ha indicado tu médico y qué cambios puedes hacer sin complicarte todavía más.
Cada situación pide una forma distinta de trabajar. No es lo mismo mejorar una analítica que manejar molestias digestivas o recuperar peso después de un tratamiento.
Hinchazón, gases, reflujo, pesadez, estreñimiento, diarrea o mala tolerancia a ciertos alimentos.
Prediabetes, diabetes, resistencia a la insulina o dificultad para controlar el peso junto a estos problemas.
Cuando una analítica sale alterada y necesitas saber qué cambios alimentarios merecen la pena.
Para trabajar alimentación, peso, actividad y hábitos sin recurrir a dietas extremas.
Adaptando la alimentación a tus síntomas, tratamiento, apetito, energía y objetivos.
Cambios de peso, composición corporal, apetito, sueño y fuerza en una etapa que necesita otro enfoque.
Cuando necesitas recuperar peso, fuerza o ingesta, siempre con la causa médica ya valorada.
Para adaptar la alimentación cuando un tratamiento, una operación o una enfermedad cambia lo que puedes comer.
No trabajo solo con una lista de alimentos. Reviso lo que te han diagnosticado, los síntomas que tienes, la medicación que tomas, tus analíticas y cómo es tu alimentación ahora.
No tiene sentido quitar alimentos o mandar suplementos antes de saber qué ocurre, qué comes y qué te ha indicado el profesional sanitario que lleva tu caso.
Diagnóstico, síntomas, analíticas, medicación, antecedentes y lo que más te preocupa.
Horarios, cantidades, tolerancias, apetito, vida laboral y dificultades habituales.
Una alimentación adaptada a tu salud, tus gustos y lo que puedes llevar en una semana normal.
Vemos síntomas, energía, digestión, peso, analíticas y qué cambios hay que hacer.
En NutriTrack puedes registrar alimentación, digestión, energía, sueño, estrés, medicación, peso y lo que haya ocurrido durante la semana.
Se repite tres días y coincide con cenas más rápidas y mayor sensación de estrés.
Vamos a revisar qué estás cenando, a qué hora y si ocurre también los días que comes con más calma.
Dime qué te han diagnosticado, qué síntomas tienes, qué tratamiento tomas y qué te está costando con la alimentación. Te diré si puedo ayudarte y por dónde empezaría contigo.