Valoración inicial
Me cuentas qué has probado, qué te cuesta y qué está pasando ahora.
Perder peso no va solo de comer menos. Va de encontrar una forma de comer que puedas llevar con tus horarios, tu hambre, tus fines de semana y tu vida normal.
Si ya lo has intentado varias veces y siempre acabas volviendo al mismo punto, probablemente no te falte voluntad. Seguramente necesitas que el plan encaje mejor contigo y que no se quede en un papel que nadie vuelve a mirar.
No parece un problema de hambre física. Está ocurriendo sobre todo al salir del trabajo.
Vamos a tocar la merienda y revisar cómo llegas a la cena estos días.
Necesitas entender qué te hace soltarla cuando llega una semana normal: hambre, estrés, cansancio, turnos, fines de semana o una pauta demasiado difícil de llevar.
No buscamos el menú perfecto. Buscamos una forma de comer que encaje contigo y que podamos ir modificando cuando aparezcan los problemas normales del día a día.
Me cuentas qué has probado, qué te cuesta y qué está pasando ahora.
Te explico qué puede estar frenándote y qué cambios tienen más sentido primero.
Preparo una pauta adaptada a horarios, gustos, hambre, trabajo y vida social.
Vemos qué funciona, qué se está haciendo difícil y tocamos lo que haga falta.
Una revisión no debería depender solo de lo que recuerdas ese día. En NutriTrack puedes registrar alimentación, hambre, sueño, estrés, actividad, peso, sensaciones y los momentos que más te han costado.
Te permite registrar cómo vas, tener tus recursos ordenados y ver tus datos en un mismo sitio.
Tú registras y yo reviso durante la semana. Valoro lo que está ocurriendo, detecto patrones y te escribo dentro de NutriTrack cuando veo algo importante.
Cuando llega la revisión, ya sabemos qué ha pasado con el hambre, el estrés, el sueño, los fines de semana o los momentos más complicados.
La báscula importa, pero no es lo único. También buscamos que tengas una semana más ordenada y que sepas qué hacer cuando las cosas no salen perfectas.
Revisando cantidades, horarios y comidas que te dejan demasiado vacío.
Sin tener que improvisar todos los días ni depender de empezar con ganas.
Para que una comida fuera no termine convirtiéndose en todo el fin de semana.
Aprendiendo a continuar después de un día peor sin abandonar todo.
Quizá necesitas que veamos qué te está haciendo soltarlo. Cuéntame tu caso, qué has probado y qué es lo que más te cuesta. Te diré si puedo ayudarte y por dónde empezaría contigo.